Buenas a tod@s
Cuando la temporada esta a punto de iniciarse y las ideas empiezan a fluir pensando en los próximos meses de competición, no esta de más en reflexionar sobre nuestra practica en los entrenamientos. Es en ese momento cuando apareció en escena el siguiente libro:
Hoy he leído que Juan Diego, segundo de la selección española en el Europeo de Bratislava, es el último libro que ha leido. Manos a la obra y buscamos lo que podemos obtener de él en internet y lo primero fue el saber quien era los entrenadores que escribían este libro.
JHON FORMAN
MARK LEBEDEW
EL libro se puede obtener por amazon en la siguiente dirección (
pulsa) , aunque la Asociación Uruguaya de Entrenadores de Voleibol (
auev) y el blog
VolleyAttck nos dan pinceladas de algunos de sus capítulos. Aquí os dejamos lo que hemos encontrado para que os entre un poco de gusanillo...
Un saludo desde Bratislava.
Los requerimientos clave para un
entrenamiento exitoso
Pasión
Una de las cosas más comunes entre los Magos —independientemente del nivel que
entrenen, dónde entrenen y cuánto tiempo hayan estado entrenando— es la pasión.
De hecho, es parte integral de por qué entrenan tanto tiempo como lo hacen, ya
que algunos de ellos tienen décadas de experiencia. Todos hablan de ello en un
mayor o menor grado. Giovanni Guidetti es, sin embargo, quien es más elocuente
al respecto. Él está hablando en un segundo idioma, pero hace realmente un buen
trabajo al describir sus pensamientos acerca de por qué entrena. Es un conjunto
de pensamientos que todos parecen compartir.
Deja éste trabajo si no tienes una increíble pasión, porque no es un trabajo
que puedas hacer con una pasión normal. En realidad, no sé por qué en esta
conversación no apareció esta palabra, pero es otra palabra clave para mí. En
tu pregunta anterior me interrogaste y yo contesté comunicación, conocimiento y
debería haber dicho pasión, porque eso es la base de todo.
Éste no es un trabajo que puedas hacer sin una pasión increíble. Tal vez tú
puedas hacer bien todos los trabajos en éste mundo, pero en el voleibol no
puedes siquiera alcanzar un nivel promedio sin pasión. Es la base de todo.
Todos los Magos expresan de una manera o de otra el hecho de que si quieres
hacer esto por un largo tiempo, si quieres ser bueno haciendo esto por un largo
tiempo, tienes que tener la pasión para seguir dedicándote. ¿Por qué permaneces
entrenando durante 30 años o 40 años? ¿Por qué aún entrenas en tus sesentas y
setentas? Porque lo amas. Si no tienes pasión por ello, va a ser realmente muy
difícil para ti ser un entrenador exitoso a largo plazo.
Si tienes algún tipo de experiencia, sabes la cantidad de veces que es una
lucha. Hay momentos en nuestras carreras y en nuestras temporadas, en donde se
vuelve un trabajo pesado. Por una razón o por otra, tienes que tratar con cosas
que pueden no ser las partes más positivas y divertidas del trabajo. Sin
embargo, tienes que trabajar con esto y superarlo. Si no tienes la pasión por
el trabajo —la pasión por la vocación y la carrera— entonces eventualmente vas
a dejarlo ir, o simplemente alejarte o cambiar tu rumbo. La pasión es lo que
mantiene a estos entrenadores Magos avanzando, compitiendo y enseñando en el
alto nivel que ellos han fijado para sí mismos —y que continúan imponiéndose.
De hecho, un elemento que Giovanni intenta decirnos es que nunca puedes dejar
que entrenar se convierta en un “trabajo.” Sabemos que las personas obligadas a
hacer algo estrictamente fuera de su responsabilidad, no invierten tanto de sí
mismos. No ponen la energía y el tiempo en dominarlo y hacer un gran trabajo.
Para ser realmente bueno como entrenador —o realmente bueno en cualquier otra
cosa— tienes que invertir en ti mismo. Esto no lo puedes hacer sin —como dice Giovanni—
sin tener una increíble pasión.
Además, la pasión de la que estamos hablando aquí, no se trata solo de la parte
del entrenamiento. Es también una pasión por el juego del voleibol en sí mismo.
Los más grandes —incluyendo aquellos con los que hemos hablado— tienen tanto
pasión por el entrenamiento como pasión por el voleibol. Realmente, es el
requisito número uno para lograr algo grandioso en la vida, y el entrenamiento
es una de esas cosas.
Compromiso con el
aprendizaje continuo
El segundo requisito
para un gran entrenador, según los Magos del Entrenamiento de Voleibol, es un
compromiso al aprendizaje continuo. El aprendizaje de por vida es un gran
eslogan que ahora se maneja en muchas áreas, pero que es realmente una
necesidad para ser un mago del entrenamiento de voleibol. Todos estos
entrenadores hablan de la necesidad y el deseo de estar constantemente
estudiando como entrenan. Observan cómo otros entrenan y encuentran la manera
mejorar continuamente ellos mismos. Y esto no solo como entrenadores, sino como
personas, como individuos y como partícipes de relaciones con otros. El consejo
que ofrecen viene en algunas variedades diferentes pero mayormente remite a
salir ahí afuera, ver a otras personas entrenar, hablar con otros entrenadores
y en líneas generales permanecer involucrados.
Mick Haley fue una de las primeras entrevistas con las que comenzamos. Él
realmente lo extendió más allá. Esto es lo que tenía para decir:
Creo que quieres hablar con todas las personas que puedas hablar. Quieres ver…
Creo que no es solo mirar voleibol. Creo que quieres observar entrenadores de
todos los deportes. Me encanta mirar otros deportes y observar a los
entrenadores. Cuando yo era joven les prestaba atención a todos los
entrenadores. También creo que es importante que si eres un entrenador
asistente te conviertas en un entrenador principal del equipo de un club, en
donde tienes que tomar decisiones que importan entre ganar y perder, o el éxito
del equipo, o la unión del equipo. Necesitas practicar la toma de decisiones,
pero puedes ser un entrenador asistente para un college, o una universidad, o
incluso una escuela secundaria.
Necesitas practicar tomar esas decisiones y tomarlas de manera oportuna. Eso te
dice lo que no sabes. Solo tú sabes cuando estás inseguro acerca de una
decisión, o cuando tomaste la decisión y no funcionó y luego tienes que
preguntarte a ti mismo, “¿Por qué no funcionó para mí?” Los primeros tres a
cinco años les diría a los entrenadores que adquieran tantas de estas experiencias
como les sea posible, obtengan tantas oportunidades como puedan, estén
disponibles, ofrézcanse como voluntarios, trabajen gratuitamente, solo traten
de hacer la diferencia y vean qué sucede.
Todo se trata de obtener tantas experiencias como sea posible en la cantidad
más corta de tiempo, para volverte experimentado, para darte más información
para tomar decisiones… sumergirte en el deporte, asistir a cada gran reunión de
entrenadores y sacarle partido a los conocimientos, hacer preguntas, escuchar y
observar. Ir a todas las clínicas que puedas y brindar tus servicios. Realizar
tantas clínicas como puedas. Asegurarte de convertirte en un especialista en tu
deporte y alguien que también puede proporcionar información, además de
escuchar, pensar en ello y conversar con otras personas al respecto.
Los comentarios de Mick sobre cómo obtener algún tipo de experiencia como
entrenador principal si eres solo un entrenador asistente en éste momento, vale
la pena tomarlos en consideración. Liderar un equipo por ti mismo es un tipo de
trabajo completamente distinto. Ser responsable por el bienestar, el desarrollo
y la mejora de un grupo de personas es una tarea realmente ardua. Tienes que
continuar aprendiendo y mejorando para ser capaz de manejar esto.
Tod Mattox, quien entrena principalmente a nivel de escuela secundaria,
menciona la necesidad de no estar solo pensando en tu educación dentro del
panorama general de mejorar cada año y a lo largo del transcurso del tiempo que
tú entrenes, sino también hacerlo dentro de los límites de cada temporada.
He estado entrenando 30 años, pero hay entrenadores que han estado entrenando
30 años dirigiendo la misma temporada durante 30 años. Ellos no son mucho
mejores de lo que eran el primer año. Yo tengo que mejorar.
Deseas trabajar mejor con tu equipo día a día, semana a semana, partido a
partido. Se trata de cómo lidias con los jugadores, cómo sacas lo mejor de
ellos. Una crítica que puedes escuchar de muchos jugadores acerca de los
entrenadores es que no son apasionados por el juego y no continúan aprendiendo.
Ellos siempre hacen lo mismo. Es un tipo de trampa en la que muchos
entrenadores pueden caer. Definitivamente es algo que le va a suceder a un
entrenador si él o ella pierden su pasión.
Conectando los comentarios de Mick y los de Tod, un punto que Stelio DeRocco
marcó en su entrevista fue sobre mentoría. Es algo que él hace con entrenadores
jóvenes. Es una de las sugerencias sobre cómo mejorar la educación de un
entrenador en varias áreas —para que esté menos basada en la lectura de libros
de texto y más en pasar tiempo con entrenadores, con un mentor que pueda
ayudarte con tu propio desarrollo.
Aún hoy aspiro a devolver gran parte de lo que me han dado las personas que
fueron mentores. Yo hago lo mismo en Canadá brindando mentoría a entrenadores
porque pienso que hay tanto que puedes compartir con estas personas, porque
cuando eres un privilegiado como tú y yo de viajar por el mundo u otros
entrenadores que han viajado por el mundo, puedes ver cómo es el voleibol fuera
de tu propio patio trasero, lo que la gente está haciendo, y es genial
compartir eso.
Algunos de los entrevistados hablaron sobre una persona a la que podrían
regresar para un consejo continuo. Por ejemplo, Glen Hoag, tuvo su entrenador
mentor original al que incluso ahora, con sus años de gran experiencia y
éxitos, todavía llama regularmente para consultar y tener retroalimentación
sobre lo que está haciendo.
En ese sentido, una de las primeras preguntas que hacemos en cada entrevista,
justo después de obtener la información básica de los antecedentes de alguien,
es a quién cuentan entre sus influencias de entrenamiento. Si alguien los
describe específicamente como un mentor o no, varía, pero cada uno de ellos
puede citar muy específicamente quién los ayudó a convertirse en el entrenador
que son. Tanto si fue un entrenador que tuvieron como jugador, o alguien con
quien trabajaron en las etapas iniciales de su carrera, todos tienen a alguien.
Probablemente múltiples personas.
Aquí es donde entramos en el árbol de las interrelaciones del entrenamiento.
Que habla de la influencia de personas como Jim Coleman en los Estados Unidos.
Entrenadores que han trabajado con él ahora están trabajando con otros
entrenadores, difundiendo ese conocimiento y esa sabiduría para el futuro. En
20 años habrá entrenadores de la generación actual que habrán influido, directa
e indirectamente, en otros que serán grandes entrenadores en ese momento.
En realidad, mirando las cosas desde la perspectiva de la historia del entrenamiento
del voleibol, es uno de los aspectos más interesantes que podemos ver con éste
proyecto. Escuchamos acerca de todos estos intercambios que suceden entre los
entrenadores. Son entrenadores estadounidenses entre ellos mismos, entrenadores
estadounidenses con entrenadores extranjeros y entrenadores de todo el mundo
entre ellos. Es algo realmente fascinante y uno de las grandes características
de la comunidad de entrenadores de voleibol.
1.-Donde los magos están de acuerdo
Saben menos ahora que
cuando comenzaron a entrenar
En relación al
aprendizaje continuo del que hablamos anteriormente, una de las primeras cosas
en las cuales todos los Magos están de acuerdo, es en la idea de que saben
menos ahora que cuando comenzaron a entrenar. Es la idea de que cuanto más
sabes, menos sabes. Muchos de nosotros podemos reconocer esto en nuestros
propios caminos de desarrollo cuando comenzamos, ya sea como jóvenes
entrenadores o jóvenes asistentes. Pensamos que sabíamos todo y queríamos
asegurarnos de decirles a nuestros jugadores exactamente lo que tenían que
hacer. Queríamos asegurarnos que ellos supieran que éramos los inteligentes y
que teníamos todas las respuestas. Ahora, años después, miramos hacia atrás y
vemos cuan tontos éramos entonces. Parece ser parte de la evolución natural.
Esto surgió particularmente en varias de las primeras entrevistas. Los
entrenadores reflexionaron sobre su desarrollo, y muchos se sorprendieron de
cuán inteligentes pensaban que eran en ese entonces. Y por supuesto ahora en
cómo no eran tan inteligentes después de todo. Ciertamente es algo que sabemos
que vemos en nuestro propio trabajo. Cuando éramos entrenadores jóvenes
estábamos completamente seguros de que lo que hacíamos era mucho más
inteligente que lo que lo que todos los demás hacían. Podemos escuchar en las
entrevistas mucha similitud.
La conclusión aquí es que debemos ser humildes, probablemente todo el tiempo.
No es solamente el aspecto del aprendizaje continuo, porque todos nosotros
podríamos probablemente mirar hacia atrás en una década y decir, “Sí, no sabía
tanto como creí saber.” La idea de que pensemos que tenemos una mejor manera de
hacer algo, o que tenemos toda esta información que sentimos que necesitamos
compartir con esos jugadores es positiva en cierta forma. Es un reflejo de la
pasión que tenemos. Ser un sabelotodo en esa etapa no es totalmente negativo,
porque es un reflejo de algo bueno. Sin embargo, definitivamente tiene que
haber un sentido de la realidad.
No más “ejercitadores”
El siguiente punto en que los Magos estuvieron de acuerdo es en el camino de
desarrollo que tuvieron y la manera en la que entrenaron a sus jugadores. Esto
va un poco más para la generación de entrenadores de mayor edad. Tenemos
algunos que han estado en el juego por mucho, mucho tiempo. Hay una especie de
consenso en que hubo un tiempo en que eran “ejercitadores.” En el lenguaje
moderno, estaban realmente muy focalizados en el entrenamiento en bloque. Ahí
es donde solo haces repeticiones muy simples de una habilidad específica. Por
ejemplo, dos jugadores pasando la pelota de un lado a otro.
Tom Tait es alguien realmente bueno para hablar de esto. En su entrevista
comparte una historia de los inicios de su carrera entrenando en Penn State.
Cuando comencé a entrenar tanto al equipo femenino como al masculino en Penn
State, copiaba algunas cosas, porque no entendía el juego todavía. Terminé
inicialmente siendo un ejercitador. Te apuesto que con mi equipo masculino de
Penn State, poco después de convertirnos en un programa universitario,
podríamos haber vencido a cualquier equipo del país en un ejercicio, pero no
hubiésemos podido vencerlos en un juego o un partido. Yo no entendía el
entrenamiento en función de la especificidad del entrenamiento. Esa cosa
antigua que ahora escuchas tanto… es que ‘El juego enseña el juego.’ No entendí
eso en ese momento, y por eso estaba copiando a algunos de los mejores
entrenadores y ejercitando a mis jugadores.
Allí es donde ves el inicio de la adaptación, algo de lo que Carl McGown trajo
al entrenamiento y al deporte. Hoy en día hablamos de “entrenamiento feo,”
entrenamiento aleatorio versus entrenamiento en bloque, y todo eso. Tom
aprendió que el entrenamiento bonito —ser grandes ejercitadores— no es lo que
lo logra. El entrenamiento efectivo es lo que lo hace funcionar. Éste es un
tema común entre muchos entrenadores, especialmente aquellos que no están
expuestos en etapas tempranas de sus carreras a alguna de las investigaciones
que estamos viendo ahora en términos de la efectividad de más entrenamientos
similares al juego. A grandes rasgos habla de una progresión general incluso
del proceso de aprendizaje, en donde te vas dando cuenta con el tiempo que,
“Hey, la forma en que lo estoy haciendo no es la mejor forma de hacerlo.
Necesito salir y ver y aprender y seguir progresando e intentando mejorar.”
Comprender la
importancia del contexto
Lo siguiente en términos de áreas en que los Magos están de acuerdo es que entienden
la importancia del contexto. Lo que queremos decir con esto es que todos
alientan a las personas a salir y aprender de otros entrenadores, ya sea
observándolos en el gimnasio, asistiendo a una clínica, participando de un
seminario o yendo a una conferencia. Casi todos nosotros en etapas tempranas de
nuestra carrera atravesamos lo que puede denominarse la fase de recolección de
ejercicios. Parte de esto es hacer exactamente lo que los Magos recomiendan.
Parte de esto también es tener en cuenta que para entrenar mejor la habilidad
X, tenemos que encontrar el ejercicio correcto.
John Speraw bromeaba en la Convención 2016 de la AVCA acerca de que para
ciertas habilidades, o para ciertos aspectos del juego, todavía estaba tratando
de encontrar el ejercicio perfecto. Él obviamente entiende el sentido de que
puedes entrenar cualquier cosa en una situación de juego siempre que estés
enfocado correctamente y proporciones la retroalimentación adecuada, pero el
punto aún está allí.
De lo que los Magos hablan habitualmente en todo éste proceso de recolección de
ejercicios, es de la necesidad de entender el contexto. Al final del día,
tienes que aplicar lo que ves a tu situación. Tienes que darte cuenta que el
entrenador que demuestra un ejercicio, o en cuyo gimnasio lo ves practicar,
tiene un conjunto de circunstancias diferentes a las tuyas. Pueden ser los
jugadores que tiene. Pueden ser las instalaciones, el equipamiento, el momento
de la temporada en donde éste tipo de cosas se está usando, o el nivel de la
competencia.
Hay muchas cosas que afectan la decisión que toma un entrenador para usar un
juego o ejercicio en particular. Estas cosas pueden o no aplicarse directamente
a tu situación y si puedes tomar esa actividad e incluirla en tu propia
práctica.
Iradge Ahrabi-Fard lo expresó muy bien en su entrevista:
Incluso si trajera un buen ejercicio a casa, nunca lo presentaría en la misma
forma. Siempre tienes que modificarlo de alguna manera para que coincida con la
habilidad, el interés y el nivel de tu equipo. Tan pronto como fui capaz de
lograr esto, entonces dejé de copiar a otras personas. Copias a algunas
personas y no tienes la misma situación y puede que no obtengas el mismo
resultado. Es mejor para ti como entrenador desarrollar el sentido de lo de lo
que tu equipo necesita e ir por alguien que empiece a mejorar tu entrenamiento.
E incluso si encuentras el tipo de ejercicio correcto, solo ven y ajústalo a tu
equipo.
Dando un paso más allá, algunos de los Magos realmente profundizaron en la idea
de la mentalidad gurú. Tom Tait describió esta perspectiva como la visualizó al
comienzo de su carrera.
Cuando asistí a esa clínica de entrenadores de voleibol, el gurú dijo: ‘Hagan
esto. Hagan aquello. He aquí por qué hacemos esto. He aquí por qué hacemos
aquello.’ Todos se postraban, ‘Sí maestro. Sí gurú.’ ¿Cuándo puedo salir de
aquí y ponerlo en práctica? Nadie dijo, ‘Yo no hago eso. ¿Por qué haces eso? Creo
que eso podría estar mal. ¿Puedes darme una legítima razón por la cual eso no
está mal?’ Nadie hizo eso.
Lo que estaba sucediendo en ese momento en el voleibol era que esas cosas
[biomecánica] no se entendían, o se las ignoraba solo para seguir lo que fuera
que el gurú tenía para decir sobre cómo el cuerpo debería moverse, y dónde, y
así.
Ahora hay probablemente más conocimiento de cosas como la biomecánica del que
había en las etapas tempranas de Tom como entrenador. Sin embargo, el punto de
Tom sobre no seguir ciegamente a un entrenador gurú se mantiene vigente. Hay
ciertos elementos que hay que tomar con cautela. No puedes simplemente asumir
que porque el entrenador X ganó tres títulos estatales consecutivos a nivel de
escuela secundaria, lo que sea que te esté diciendo es la razón por la cual los
ganó. Hay un montón de razones por las cuales los equipos ganan y hay un montón
de razones por las cuales no ganan. Tratar de establecer una razón específica
es un poco arriesgado, por decir lo menos. Sin embargo, eso tiende a ser
exactamente lo que las personas se llevan cuando salen y observan a un
entrenador exitoso, y deciden que quieren emularlo.
Más de Tom sobre éste
tema: Era una de esas cosas en las que quienquiera que estuviera en la posición de
liderazgo como entrenador, lo que sea que hiciera ese individuo, todos
simplemente lo copiaban. No había preguntas, ‘¿Por qué estás haciendo esto? ¿No
sería mejor hacer eso?’ No había nada de eso. Solo era postrarse ante el gurú y
decir, ‘Sí. Voy a hacer esto porque tú haces eso,’ o ‘Tu equipo ganó el
campeonato, por lo tanto debes estar haciendo todo bien,’ en vez de preguntarte
a ti mismo, ‘Bien, espera un minuto. ¿Por qué ganaron el campeonato?’ Quizás
porque tenían un equipo lleno de atletas y todos los demás equipos muchos menos
atletas. Fue una locura para mí.
Tom está hablando del pasado en sus comentarios, pero todavía advertimos éste
tipo de mentalidad hoy en día. Es algo sobre lo que debemos estar alertas.
Hay otro aspecto respecto a copiar de otros que Giovani Guidetti trae a
colación en su entrevista. Se trata de ser sincero contigo mismo.
Yo pienso que es estúpido casarse con una filosofía y simplemente seguir
adelante, porque no hay una sola filosofía. Hay muchas, muchas maneras de
lograr el resultado. Debe estar acorde primero con lo que pensamos que es
correcto. Porque creo que lo primero que tenemos que ser como entrenador es ser
auténtico
.
Juntando todo esto, tienes el consejo de no simplemente asumir que algún método
de entrenamiento produce éxito, de entender que debes considerar tu propia
situación cuando estés buscando adoptar nuevos ejercicios y juegos, de evitar
quedar atrapado en una mentalidad de gurú, y de ser sincero contigo mismo.
Cualidades de un buen
entrenador asistente
Otra área en donde básicamente escuchas consensos permanentes es en términos de
la calidad de un buen entrenador asistente. Una de las cosas que está en los
primeros lugares de la lista de criterios de todos es la lealtad. Lo escuchaste
una y otra vez. John Corbelli es asistente desde hace mucho tiempo. Sus
comentarios sobre el tema dan en el blanco.
Número uno, lealtad al programa y lealtad al entrenador principal. He visto
demasiadas situaciones en donde los asistentes no han proporcionado el apoyo
que deberían haber brindado, a menudo han intentado socavar a los entrenadores
principales y esa no es la manera, eso nunca debería suceder
.
Tom Turco trajo un ejemplo de su propia experiencia como entrenador de escuela
secundaria, en donde tenía un asistente sobre el que dijo, “Tenía miedo de
salir del gimnasio. Si le daba un ejercicio, y luego yo dejaba el gimnasio solo
por cinco minutos y regresaba, él los tenía conversando.”
Compartió una historia sobre un viaje en autobús
.
Una vez estábamos en el autobús, bajé y volví hacia éste niño llamado Terry. Le
dije, ‘Terry escucha. En el partido de hoy tienes que recordar permanecer fuera
del bloqueo. Lee el bloqueo, mantente fuera y saca esa defensa.’
‘Eso no es lo que el entrenador me dijo.’
Volví y le dije, ‘¿Qué?’
‘Él me dijo, “Si no te gusta la respuesta que el entrenador Turco te da, ven
conmigo, yo te daré la respuesta correcta.”‘
John, que trabaja como asistente de su esposa habló mucho sobre la dinámica del
cuerpo técnico y cuán importante es que tengas esa presentación unificada hacia
los jugadores. Está bien que a veces pueda haber un pequeño desacuerdo en el
cuerpo técnico. A veces aparece en el gimnasio. Hay un poco de confusión.
Siempre y cuando los jugadores puedan ver que está resuelto, que todo vuelve a
estar en su lugar y hay al menos algún signo visible de entendimiento, está
bien. Es solo cuando el cuerpo técnico está evidentemente hablando sobre las
cosas o mirando las cosas en direcciones completamente diferentes cuando
comienzas a meterte en problemas.
Otra área que aparece comúnmente en el contexto del entrenador asistente es
acerca de ser capaz de sumar algo al cuerpo técnico, poder cuestionar al
entrenador principal, poder brindar una perspectiva diferente, aportar algo al
entrenador principal que él o ella aún no tengan.
El programa masculino de los Estados Unidos ha sido modelo en esto durante 40
años. Es un grupo de personas que han trabajado en diferentes cargos, como
entrenador principal durante algunos períodos, como asistente en otros
momentos, quizás como consultores en épocas en las cuales eran capaces de
desafiarse uno al otro y cuestionarse uno al otro dentro de la sala de
reuniones. Cuando salían de allí, tenían un frente completamente unificado y
una lealtad absoluta entre ellos y hacia los objetivos del programa. Si hay un
área en la que puedes decir que el equipo masculino de los Estados Unidos
realmente lideró al mundo durante todo ese período es en su habilidad en éste
sentido, aún es un grupo de entrenadores que trabajan de esta manera por el
beneficio de un objetivo mayor.
Charlas de equipo postpartido
La última de las áreas principales en donde vemos acuerdo es en las charlas de
equipo post partido. En términos generales, la respuesta que obtenemos cuando
le preguntamos a la gente sobre cómo las manejan es que generalmente las
mantienen breves y amables. No entran en largas discusiones post partido, ganen
o pierdan —pero especialmente si pierden. Se entiende que éste tiende a ser un
momento emocional. No siempre es el mejor para intentar mirar atrás
objetivamente sobre lo que acaba de pasar. Es un momento en el cual los
entrenadores pueden caer fácilmente en una trampa emocional de vociferar y
gritar y despotricar y desvariar y de una u otra manera ventilar sus propios
sentimientos hacia el equipo y/o hacia jugadores individuales.
Tom Turco compartió lo siguiente como ejemplo de lo que él diría después de una
derrota:
Oye, partido difícil. Estoy seguro que estás tan decepcionado como yo lo estoy.
Vamos a mirar la filmación y hablaremos sobre ello mañana.
Hay un gran foco entre los Magos en esperar a ver la filmación antes de
realmente formular juicios. Se entiende que como un entrenador junto a la
cancha o sentado en la banca, tienes una cierta perspectiva. No lo vas a ver
todo. Eso significa que no vas a tener información completa en el momento en
que termina el partido para poder hacer una evaluación completa y adecuada de
lo que sucedió. Como Turco menciona, “… El partido que yo veo en la filmación
es a veces un partido totalmente diferente al que veo mientras estoy mirando el
marcador.”
Vital Heynen no habló acerca de esto en su entrevista pero el suyo es un
enfoque interesante. Vital piensa que la charla pospartido es de vital
importancia porque lo que él le dice al grupo después del partido —directamente
después del partido, en un momento en que las personas están emocionalmente
sensibles y quizás no han formado completamente su opinión— puede impulsar
cuáles serán los puntos de conversación y pensamiento en el ámbito del equipo.
Él piensa en ello en términos de aprovechar la emoción del momento en cierto
sentido. Es una especie de efecto primado hacia lo que él cree que el equipo se
enfocará en el próximo período de tiempo, y antes de que tengan la oportunidad
de ser influenciados por otras opiniones.
El de Vital es un tipo de enfoque diferente al de Tom y de algunos otros
—quizás más proactivo— pero sigue el patrón general. Él no está allí
vociferando y gritando y reprendiendo a su equipo después de una derrota.
2.- Donde los magos discrepan
¿Qué es lo más
importante la práctica o el partido?
Ahora pasemos a hablar sobre las áreas en las que los Magos difieren en su
filosofía. Esto no quiere decir que tengan conflictos directos en donde
discrepan de plano entre ellos en ciertas cosas. Es más un sentido de
relevancia y prioridades. No es que no piensen que otra cosa es importante. Es
solo que creen que esta única cosa en esta área en particular es un poco más
importante desde su propia perspectiva. La primera de estas es qué creen que es
más importante para el equipo, ¿cómo dirigen la práctica o cómo dirigen durante
un partido?
Esto probablemente llegó a su mejor momento cuando tuvimos la conversación con
Redbad Strikwerda. Él definitivamente vio el partido como el aspecto más
importante de las cosas. Al contrario de lo que muchos otros dijeron. Todos
ellos estuvieron de acuerdo, obviamente, en que dirigir un partido es
importante. Aquellos que tienen una formación más de enseñanza (profesores, los
involucrados en educación física, etc.) sienten especialmente que estar en el
gimnasio todos los días es lo más importante.
A Hugh McCutcheon se le hizo esta pregunta. Él no es un Mago per se,
no lo hemos entrevistado por ello, pero ciertamente califica. El contexto de la
pregunta fue con respecto a trabajar a tiempo completo en el entorno de un
centro de entrenamiento o trabajar en Europa en un sistema de club. El sistema
de club brinda más oportunidades para ser un entrenador de partidos, mientras
que el centro de entrenamiento proporciona más oportunidades para ser un
entrenador de enseñanza (si quieres encasillar toscamente a ambas situaciones).
Su respuesta fue que ambas son importantes, pero si solo pudiera hacer una, él
preferiría ser un buen profesor.
Esta es un área de discrepancia verdaderamente interesante entre los
entrenadores. Muchos de ellos dicen que ambas cosas son importantes, pero
algunas veces se contradicen a sí mismos en el contexto de la conversación,
diciendo que una es más importante que la otra
.
Redbad fue el más directo al expresar que dirigir el partido es más importante
que el entrenamiento de juego. Su razonamiento fue que, si el entrenador no es
capaz de dirigir el partido para ganarlo, los jugadores perderán fe en él como
entrenador. Aquí está su comentario:
Si tienes un instructor muy malo que es un entrenador muy bueno, creo que el
poder de los jugadores es más grande que el poder del entrenador. El entrenador
puede estropear el partido. Él puede sumar solo un dos por ciento, pero puede
echar a perder veinte o treinta por ciento del partido. En mi opinión el
trabajo principal debe hacerse cuando jugamos. Si lo arruinas en éste momento,
no sirve de nada lo que hiciste durante toda la semana.
El razonamiento es tan interesante como la declaración en sí misma. Es
indudable que los jugadores quieren ganar el partido, y tienen una serie de
expectativas de lo que debería suceder y cuándo. Siempre plantearán preguntas
después del partido sobre por qué ciertas cosas sucedieron o no, de la misma
forma que todos los demás.
Anders Kristiansson en su entrevista mencionó algo que había leído al respecto
en América. Era cierta investigación que decía, “el mejor entrenador fue
considerado el que estaba más activo, es decir, el que estaba haciendo la mayor
cantidad de sustituciones, el mayor tiempo de espera, la mayor interrupción del
juego…” Ciertamente los entrenadores son más a menudo juzgados por las cosas
que suceden durante el partido porque esa es la punta del iceberg que
la gente ve.
Esto se relaciona con una discusión que surgió una vez en un podcast de
entrenamiento. Los oradores estaban compartiendo sus opiniones acerca de las
mejores películas de entrenamiento y porqué les habían gustado. Específicamente
observaron que lo que los espectadores piensan que son las intervenciones de
estos entrenadores cinematográficos es lo que los hace interesantes. El
discurso previo al partido. El discurso de medio tiempo.
Las payasadas junto a la cancha. Sus patrones
de sustitución, o los pedidos de tiempo. Es ese reflejo de la necesidad de
proyectar tu autoridad y tener el control. Grandes entrenadores teniendo el
control es lo que hace a un buen personaje en la pantalla. Esto, por supuesto,
podría ser considerablemente diferente de lo que éste personaje es detrás de
escena, o para la gran mayoría de los entrenadores que no están en una película.
La película Un domingo cualquiera es un excelente ejemplo. Los
dos grandes momentos de la película son cuando el entrenador (Al Pacino) da la
charla motivacional al joven mariscal de campo durante el partido sobre ir al
Pontiac y dar la vuelta. El segundo gran momento, es el famoso discurso de
medio tiempo acerca de las pulgadas, que puedes encontrar en YouTube. Películas
como esta tienden a reforzar la idea de que las intervenciones del entrenador
son la parte más importante de su trabajo.
En realidad es algo aún más profundo que la necesidad de atribuir causa y
efecto. Eso es parte de algunas ramas de estudio modernas de la psicología
actual. Tenemos esta necesidad de atribuir causa y efecto. Es un imperativo
porque ayuda a nuestra supervivencia. En éste contexto, sin embargo, las cosas
que vemos en la pantalla son, obviamente, las que tienen mayor efecto.
La habilidad de
entrenamiento más importante
Avanzando, y tal vez
relacionado en cierto grado con qué parte del entrenamiento es más importante,
se plantea la interrogante de cuál es la habilidad de entrenamiento más
importante. Esto se convirtió en una pequeña broma durante la entrevista con
Glenn Hoag dado que cada Mago tenía una respuesta diferente a esta pregunta.
Quizás la respuesta más interesante o estimulante que obtuvimos fue la de Craig
Marshall.
Él dijo, “… tienes que ser lo que se requiera
en el momento. Debes ser capaz de adecuarte a ese momento y aportar lo que sea
necesario.” Eso casi captura la idea completa.
Tuvimos todo desde la comunicación hasta la habilidad de enseñar, el
conocimiento, lo que se te ocurra. Giovanni Guidetti dijo, “Comunicación y
conocimiento.” Axel Büring dijo, “Ser tú mismo y ser honesto.” Dave Shoji nos
dijo, “… realmente conocer el juego y entender qué es lo que está pasando
durante el transcurso de un partido y hacer ajustes…” De Garth Pischke fue, “…
honestidad y ser capaz de transmitir el mismo mensaje a todo el mundo en todo
momento.” La respuesta de Sue Gozansky fue, “… la capacidad de inspirar
confianza a los jugadores.”
Como puedes ver, cada uno en su propio contexto y perspectiva. No es que Craig
no dijo comunicación, por ejemplo. Sin dudas, si le preguntas si la
comunicación es importante en el entrenamiento, él va a decir, “Sí, seguro.”
Cualquier otro estaría de acuerdo. Claramente, la comunicación es importante,
pero tal vez solo dos de ellos realmente lo manifestaron explícitamente.
Hay una larga lista de cosas que son habilidades importantes para ser un
entrenador, y son todas clave en su propio contexto, por eso lo que dijo Craig
fue tan valioso. Se trata de cuándo las usas y cómo las usas en un momento dado
lo que termina siendo el factor decisivo en tu efectividad.
Este pensamiento de “lo que se necesita ahora” sigue la descripción de Einstein
de qué hace buena a una teoría. Es su simplicidad y su elegancia. La respuesta
de Craig fue esas dos cosas. También es completamente cierto y tal vez la razón
por la cual tenemos tantas respuestas diferentes a esto. Hay tantas cosas que
los entrenadores han reconocido como importantes que es una respuesta compleja.
Distintas cosas son las más importantes en diferentes momentos.
Planificación de la
práctica
Lo siguiente en la
lista es la planificación de la práctica. Por un lado, tenemos entrenadores que
hacen tres ejercicios o tres juegos consistentemente. Cómo los aplican en una
práctica puede ser diferente. Dónde enfocan las cosas en función de lo que
quieren que el equipo trabaje puede ser diferente. Pueden usar diferentes
sistemas de puntuación para el juego día a día. Sin embargo, tienen básicamente
el mismo conjunto de actividades que tal vez mezclen un poco, pero que también
utilizan consistentemente.
Por otro lado, tienes la filosofía de Jan De Brandt. Él nos dijo, “Yo nunca di
el mismo entrenamiento en mi vida.” Cada día su práctica será diferente. Esto
obviamente no quiere decir que él no utilice las mismas actividades, ejercicios
y juegos y demás. Sin embargo, comienza desde cero todos los días, con la idea
de que está proporcionando un nuevo conjunto de estímulos de esa manera. Si
está cambiando lo que está haciendo día tras día, entonces está forzando a los
jugadores a adaptarse de una manera diferente.
Teri Clemens estaba esencialmente en la misma línea cuando hablaba acerca de
que le gustaba inventar nuevos juegos y ejercicios. Ella dijo, “No me gusta
guardar ejercicios porque me gusta que estos sean nuevos y atractivos cada
día.” Esto es en parte algo personal, porque Teri dijo que se aburriría si
siguieran haciendo lo mismo una y otra vez. Sin embargo, en parte se debe a la
influencia que podría tener en sus jugadores. Ella habló sobre cómo les gustó a
algunos de los jugadores.
Probablemente el 50 por ciento de ellos estaba muy entusiasmados de que hubiera
un nuevo ejercicio y el resto solo quería sus favoritos, pero creo que es
realmente importante mantenerlo nuevo y fresco constantemente.
Mick Haley, en cambio, tiende a estar en el otro extremo. Él tiene una
colección de cosas que hace, y eso es lo que hace. Es en dónde enfocan su
atención lo que cambia día a día.
Éste es un tema de entrenamiento interesante porque por un lado, a los
jugadores les gustan las rutinas. Les gusta tener algo de certeza en su día
—qué es lo que van a hacer y cuándo lo van a hacer. En cierto sentido, así es
como los jugadores de todos los deportes son formados. Que tengan horarios, con
programas y listas de cosas. Definitivamente hay un elemento de rutina que
representa una ventaja.
Por otra parte, sin embargo, cuanto más se convierte algo en una rutina, menos
atención se le presta. Cambiar las cosas día a día mantiene a los jugadores
atentos a lo que tienen que hacer. Significa que ellos tienen que estar
pensando todos los días —cada práctica— acerca de qué es lo nuevo.
Ambos lados de esa ecuación, por decirlo así, son importantes y útiles.
Métodos de
entrenamiento
Con el número 4, los métodos de entrenamiento es otra área en donde los Magos
difieren. Giovanni Guidetti lo describe bastante bien, como lo hace con muchas
otras cosas.
Cuando McGown habla sobre voleibol muestra seis, siete entrenadores sobre cajas
atacando sobre la red y dice que en los Estados Unidos nunca hacemos esto.
Luego viajas a Brasil y vas a ver el entrenamiento de Bernardinho y ves para 3
jugadores 10 entrenadores todos en las cajas y jugando de esta manera.
Entonces miras la historia del voleibol, quiero decir que no tengo el número
exacto, pero digamos que los Estados Unidos tienen 20 medallas de oro, Brasil
tiene 20 medallas de oro. Todo lo que pueden decir unos de otros que están
equivocados tienen razón, tienen razón están equivocados, tú sabes. Y esto
sucede porque están viendo el voleibol de una manera muy diferente. Si colocas
a los rusos, ellos lo verán de otra forma distinta y están ganando.
Giovanni menciona a Carl McGown como alguien con ideas muy específicas de cómo
se deben hacer las cosas. Esto se refleja en cómo entrenó a BYU y cómo asesoró
y entrenó y asistió al Equipo Nacional Masculino de los Estados Unidos. En su
entrevista comparó su filosofía con lo que vio que sucedía con el equipo
Femenino de los Estados Unidos.
Una impresión duradera es Toshi (Yoshida) y Kevin Hambly montados sobre mesas
atacando balones a sus chicas, y lo hacían de tal forma que realmente se veía
impresionante. Atacaban de esta manera, y luego atacaban de aquella manera, y
luego venía uno de aquí, luego venía otro de allá. Lo mirabas y pensabas,
“Guau, esta es realmente una práctica impresionante,” pero lo que estaba
sucediendo es que estaban de pie sobre mesas atacando balones a sus chicas, lo
cual por supuesto no es lo que creemos que es enseñar a defender.
Nosotros estaríamos de nuestro lado de la cortina y estaríamos jugando voleibol
de una forma u otra, y ellas difícilmente alguna vez jugarían voleibol. Ellas
solamente defenderían los balones que sus entrenadores les atacaran.
El argumento que Carl plantearía es que cuando habla sobre la especificidad del
entrenamiento y la filosofía “el juego enseña al juego” que él abrazó por mucho
tiempo, se refería a mejoras marginales. Se trata de obtener un 1% extra. Pero
ese 1% tiene un efecto acumulativo.
Le gustaba argumentar que los Estados Unidos no tienen un vasto grupo de
jugadores en la rama masculina del juego, comparado a un grupo masivo en la
rama femenina, pero esto es harina de otro costal. La rama masculina es un
grupo relativamente pequeño —incluso aún más pequeño que en algunos países que
no son tan fuertes en voleibol. Sin embargo, debido a que siguieron esos
principios científicos muy de cerca durante todos estos años, han sido capaces
de ser bastante exitosos. Ese es su punto de vista.
Como Giovanni señala, sin embargo, hay muchas personas que argumentan tomar un
enfoque diferente.
¿Equipo A contra
equipo B en la práctica?
A continuación tenemos al equipo A contra el equipo B en los juegos de
práctica. Definitivamente tenemos un par de perspectivas diferentes sobre esto.
Algunos entrenadores dividen el equipo y quieren tener a sus titulares
practicando juntos tanto como puedan. Esto mayormente proviene de la filosofía
de que cuanto más trabajan juntos, más cohesionados estarán como una unidad
cuando llegue el momento del partido.
Marilyn McReavy-Nolen es un ejemplo de éste estilo. Ella dice que pone a su
equipo A contra su equipo B regularmente. Además, ella usa el lado B como una
especie de equipo scout para tratar de replicar lo que la próxima
competencia probablemente haría contra ellos
.
Teri Clemens fue otro Mago en éste bando. Aquí está su perspectiva.
No creo que haya ninguna ventaja al no jugar con tu equipo junto, pero lo que
yo hice fue agregar entrenadores asistentes que eran jugadores masculinos muy
fuertes al equipo B.
Creo que tu objetivo
tiene que ser progresar en ese equipo A y tienes que darles la oportunidad de
jugar juntos.
La filosofía de éste enfoque es que cuanto más trabajen juntos —ya sea en
grupos de dos, tres, cuatro o seis— mejor trabajarán juntos. La comunicación
entre jugadores se desarrolla más rápidamente. Esto es particularmente cierto
en la comunicación no verbal, inconsciente.
Los jugadores desarrollan más rápidamente la
comprensión de lo que alguien está a punto de hacer.
Otros entrenadores toman un enfoque diferente. En su mayoría tratan de dividir
a los jugadores y tener equipos más balanceados cuando juegan en el
entrenamiento. Paulo Cunha es uno de los Magos en éste bando
.
Los mezclo la mayor parte del tiempo… Por supuesto, siempre hay un seis
inicial, pero no en la práctica.
Uno de los argumentos para éste enfoque es que nunca estarás seguro de lo que
sucederá en el transcurso de la temporada. Puedes tener a algún jugador que se
lesione. Puede que alguien se enferme o se ausente por una u otra razón. Eso va
a forzar a un no-titular a convertirse en un titular. Si no han jugado con los
titulares en lo absoluto, entonces es una situación complicada, y puede que no
salga tan bien como podría. Mientras que si hubieran practicado juntos como una
unidad amplia, en vez de un grupo contra otro grupo, entonces es mucho más
fácil para ellos intervenir directamente.
Otro argumento para no ir A contra B es que puedes emparejar a tus jugadores
más fuertes para jugar uno contra otro en la práctica de modo que tengan
mayores desafíos. Por ejemplo, puedes emparejar a tus mejores atacantes contra
tus bloqueadores y/o defensa más fuertes y viceversa.
Un último argumento para tener un juego mixto es la armonía grupal. Esto en el
sentido de que si haces una división clara entre el primer equipo y el segundo
equipo eso necesariamente crea una división en el grupo. En el transcurso de la
temporada eso puede definitivamente tener efectos negativos en el estado de
ánimo general del grupo. Aun si los jugadores pueden aceptar conscientemente
sus roles, y estos roles son claros, y todos están en la misma página, todavía
afecta la mentalidad de las personas y la forma en la que encaran su trabajo
diario a lo largo del tiempo.
Luego está Arnie Ball, quien combina ambos enfoques.
Yo hice ambas cosas. Sentí que era muy importante que nuestros mejores
jugadores jugaran contra otros mejores jugadores, y luego por supuesto debes
unir a tu equipo, por lo que tienes que darles algo de tiempo para hacer eso.
Imagino que podrías decir que perjudiqué mucho a nuestro equipo A. Haciéndoles
muy difícil ganar y si perdían, corriendo sus traseros un par de segundos
después. Efectivamente hice una combinación de ambos, era realmente solo una
cuestión de lo que sentíamos que necesitábamos ese día, o quizás esa semana. No
tenía importancia si era en la ofensiva o en la defensa o la buena ala
izquierda, ya sabes, vamos a enfrentar un gran bloqueo el próximo partido, así
que ponemos a nuestros mejores bloqueadores contra nuestra buena ala izquierda,
y ellos pueden jugar contra ese mejor bloqueo.
Arnie no está solo en esta categoría. Varios de los Magos hablaron acerca de
estar principalmente en un bando, pero admitieron que a veces lo hicieron de la
otra manera. Probablemente se pueda encontrar un equilibrio entre los dos
enfoques. Es una cuestión de balances.
Selección del capitán
del equipo
La siguiente área en
donde los Magos difieren es en la selección de los capitanes del equipo. Esto esencialmente
cubre casi todas las formas posibles en que los entrenadores pueden elegir sus
capitanes, incluyendo no elegirlos realmente. Tom Turco está en éste último
grupo. Él dice, “Si estás en el último año de este equipo y has pasado por el
proceso y estás en buena posición, eres un capitán, ¿de acuerdo?” Esto
obviamente puede llevar a tener varios capitanes a la vez. Tom bromea en su
entrevista diciendo que una vez le dijo a un oficial en un partido que nunca
tendría más capitanes de equipo que los campeonatos estatales que tiene
(actualmente 18). El factor importante en esto, sin embargo, es que Tom siente
que el proceso que él tiene desarrolla el liderazgo en los jugadores a lo largo
de sus años en el programa.
Mike Lingenfelter también adopta un enfoque bastante relajado para la selección
del capitán. “Créase o no, nunca nombré ni voté a un capitán,” dice. Comparte
una mentalidad similar a la de Tom al decir
:
Tus chicos saben quién es el capitán sin que tú lo elijas, sin que te
comprometas o sin que le coloques una “C” en su pecho. Ellos lo saben. Nueve
veces de cada diez, se molestan si eliges al ganador equivocado.
Su compañero, el entrenador de escuela secundaria Tod Mattox, efectivamente
hace una elección de jugadores para capitanes. Con un pequeño giro, sin
embargo. En lugar de hacer la elección al principio de cada nuevo año, lo hace
al final de cada temporada para el año venidero. E incluye a sus alumnos de
último año en el proceso.
Parte del legado de nuestros alumnos de último año es su voto para los
capitanes del año siguiente. No queremos novatos entrando y votando por el
capitán. Ellos no conocen a la gente. No han visto a estos chicos bajo presión.
No los han visto en su peor momento. Nuestros alumnos de último año sí. Ellos
han visto a los de tercer año, que indefectiblemente se convertirán en
capitanes, en sus mejores y también en sus peores momentos, por lo que pensamos
que sus votos significan algo.
Por otro lado, tienes a alguien como Joel Dearing que tenía un enfoque
realmente interesante en lo que respecta a los jugadores.
Esencialmente, fuimos hacia una forma completamente nueva de hacer capitanas, y
comenzó eventualmente con un proceso donde habría un día en el que tendrías que
auto-nominarte. Literalmente te pararías sobre la línea final —usualmente en
nuestra temporada de primavera para las mujeres— y yo diría, ‘Hoy es el día en
que comienza la selección de capitana. Ve a la línea final. Ahora desde la
línea final, si quieres ser una capitana, da un paso al frente y anuncia a tus
compañeras de equipo cual será tu rol. Ponlo en palabras. No des solo un paso
al frente, di yo quiero ser una capitana. Da un paso al frente y dile a tus
compañeras de equipo qué es lo que vas a aportar.’
Después que las jugadoras se auto-nominaban había una votación. Joel luego
trabajaba con la capitana seleccionada para ayudarla a desarrollar sus
habilidades de liderazgo.
Jenny McDowell también habló sobre el uso de un proceso de votación para ayudar
a identificar capitanes. En su caso, sin embargo, los votos solo actuaban para
proporcionar información del equipo al proceso de selección. Ellos no elegían a
los capitanes directamente.
… les decimos, cuando voten, lo tendremos en cuenta pero en última instancia el
cuerpo técnico decidirá. Porque creo que es muy, muy importante escuchar lo que
tienen que decir. Por otro lado, creo que como cuerpo técnico sabemos lo que
estamos buscando y lo que ese equipo en particular necesita.
Teri Clemens dijo que ella adoptó un enfoque similar.
Creo que la pericia del entrenador tiene que ser parte del proceso. Me gusta
que los jugadores hagan su aporte de modo que así es como lo hice. Dejaría que
los jugadores votaran cada uno a dos personas que pensaban que serían grandes
líderes y repasaríamos las cualidades que pensábamos que deberían poseer, mi
aporte y el de los jugadores sobre qué cualidades deberían poseer. Luego cada
uno votaba a dos personas. Luego mi asistente y yo elegíamos al capitán o
capitanes así que podía ser uno, dos o tres dependiendo de lo que nosotros como
entrenadores pensábamos que deberíamos tener.
Terry Pettit dijo que de hecho fue tan lejos como para reducir las cosas muy
específicamente.
Tenía una visión, si la armadora no era la capitana de tu equipo, tenías
armando a la jugadora equivocada. Es como si no quisiera descubrir que el
auxiliar de vuelo era el capitán en un avión. En otras palabras, es porque esa
persona está tomando tantas decisiones, y porque tiene que haber trabajado
mucho para jugar en esa posición, y porque la gente tiene que confiar en ella
que, algunos años, tuve múltiples capitanas, pero la armadora siempre fue una
de las capitanas.
Peggy Martin tiene en realidad una estructura de liderazgo en dos partes para
su programa. Una parte es un concejo elegido por el equipo. Se forma al final
de cada temporada para los próximos 12 meses. “… Ese concejo de hecho trata con
problemas que pudieran estar teniendo dentro del equipo antes de que me los
traigan a mí,” señala. Junto con el concejo, Peggy también tiene capitanes de
equipo. Son elegidos al comienzo de la temporada.
Hablando sobre el sistema, Peggy señala:
… los capitanes de equipo en nuestro nivel generalmente son nuestros alumnos de
último año, básicamente porque ellos son los que tienen más dominio del equipo.
El concejo se divide entre hombres de clases altas y hombres de clases bajas,
así que hay una mezcla allí de aquellos que están en contacto. Los de último
año van a estar más al tanto de lo que pasa con los de tercero y último año.
Los de segundo año serán más conscientes de lo que está pasando con los de
segundo y los novatos, así que tenemos una buena mezcla allí.
El liderazgo de equipo es siempre una discusión interesante. En gran medida,
los jugadores eligen al capitán. Al menos de manera inconsciente o informal,
ellos eligen a su capitán.
Casi siempre hay uno o dos jugadores que de
alguna manera se convierten en el centro del equipo. Con suerte eso será algo
positivo. Se convierten en el centro positivo del equipo y luego puedes usar a
uno de ellos como capitán, o tener co-capitanes. Si es algo negativo entonces
probablemente tengas algunos problemas con el equipo incluso antes de comenzar.
Esto introduce el tema de nuestra próxima área de divergencia.
Actividades de
construcción del equipo
Construcción del equipo es la última de las ocho áreas principales en donde
vemos a los Magos divergir en sus métodos. Definitivamente tenemos entrenadores
que se involucran en hacer cosas específicas para influir en la vinculación del
equipo. Un ejemplo clásico de un enfoque basado en la experiencia es el de Doug
Beal llevando al Equipo Nacional Masculino de los Estados Unidos de 1984 a una
experiencia Outward Bound. De esto se ha hablado durante décadas —positiva y
negativamente. En términos de algo más continuo, Tom Turco habla en su
entrevista sobre cómo ha utilizado durante muchos años un cierto libro como
estructura para un programa de ejercicios de construcción de equipos fuera de
la cancha.
Sin embargo, entre los Magos surgió un aspecto interesante sobre la
construcción del equipo. Sue Gozansky fue una de las primeras en expresar esta
perspectiva:
Creo que el éxito del programa está basado en tus prácticas y es entonces
cuando ves más a los jugadores. Allí es cuando tienes la mayor influencia sobre
ellos. El éxito se construye con buenas prácticas. Dentro de esa práctica,
estás construyendo ese concepto de equipo con todo lo que haces. Es realmente
difícil ser específico en ello, pero los entrenadores piensan muchas veces que
la construcción de un equipo es hacer algunas de esas actividades de integración
en donde los jugadores salen socialmente y hacen cosas divertidas juntos, que
para algunos equipos es realmente importante. Para otros equipos, realmente no
es tan importante. Creo que construir un equipo, lo haces en la práctica por la
forma en que diriges tus prácticas
.
Su visión de que la construcción de equipo más importante que haces con el
equipo es todo lo que haces cada día es compartida por Axel Büring:
Es muy moderno ir a una colina o conducir por un río, algo así. Yo también lo
hice, pero la construcción del equipo es cotidiana cuando el equipo está junto.
Para los periodistas, lo que está en la colina o en el río es más interesante,
pero la construcción del equipo es permanente… continúa desarrollándose.
Garth Pischke tiene una perspectiva similar:
Siento que cada pequeña cosa que hacemos se orienta hacia el concepto de equipo
y la construcción de una base que nos da seguridad cuando pisamos la cancha. Ya
sea a través de ejercicios o lo que sea que hagamos confiamos en los atletas que
tenemos a nuestro alrededor, y en el cuerpo técnico que nos acompaña, y en lo
que vamos a hacer en la cancha. Creo que ha sido un verdadero beneficio para
nosotros, no tener que ir a sentarnos en algún lugar a escuchar a alguien
durante dos horas hablándonos de metas, etc. Hacemos eso diariamente y cada
hora en el gimnasio en nuestras prácticas o dondequiera que estemos.
La manera en que Sue y los otros expresan sus puntos de vista sobre la
construcción de equipos está alineada con lo expresado por Craig Marshall sobre
la habilidad más importante de entrenamiento en términos de simplicidad y
elegancia.
TO BE CONTINUED......